Disputas Ucrania-Rusia sobre la flota rusa en el Mar Negro: el acuerdo de 1997

 

La flota rusa del Mar Negro tiene su base histórica en Sebastopol. Después de que Ucrania obtuviera la independencia se firmó un contrato de arrendamiento (en 1997) para que la flota pudiera seguir allí, pero no sin disputas entre ambos países.

El expresidente ucraniano Viktor Yuschenko repitió varias veces que la flota rusa en el Mar Negro era un agente de inestabilidad en Crimea. Aducía que facilita el separatismo. En 2009 el gobierno ucraniano de Yuschenko anunció que no permitiría que se prolongara el arrendamiento de las bases rusas en Crimea más allá de 2017, como se estipulaba en el tratado bilateral entre ambos países de 1997, mediante el cual Rusia pagaría a Ucrania 98 millones de dólares al año por las bases de Crimea hasta 2017, sujeto a ser ampliado de mutuo acuerdo. La decisión del gobierno ucraniano vino como respuesta a la expansión de la flota rusa en Novorossiysk, en la costa rusa del Mar Negro.

El 21 de abril de 2011, ya con Yanukóvich en la presidencia, Ucrania llegó a un acuerdo con Medvédev sobre el arrendamiento de las bases rusas en Crimea. El contrato se extendería 25 años más allá de 2017 (2042), con una opción adicional de 5 años de renovación (2047). A cambio, Ucrania logró varios años de descuentos del 30% durante diez años sobre el precio del gas natural ruso. Esta extensión del arrendamiento revalidó los acuerdos de 1997, que estipula que la Flota rusa del Mar Negro puede mantener los mismos números y tipos de buques que tenía en Sebastopol cuando se dividió la flota tras la caída de la Unión Soviética. De acuerdo con lo firmado entonces, Rusia puede tener hasta 25.000 personas, entre soldados y personal.

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