El otro lado de la historia: ¿Nuestros hombres en Irán?

Seymour Hersh ha publicado recientemente, en la revista New Yorker, un importante capítulo de la historia que debe leerse atentamente (especialmente en estos días en los que el mundo juega con la posibilidad de una polémica guerra contra Irán).

Se trata de la noticia de que el Mando Conjunto de Operaciones Especiales de los Estados Unidos (JSOC, por sus siglas en inglés) entrenó en Nevada a miembros de la Organización de los Muyahidines del Pueblo Iraní, un grupo de la oposición disidente de Irán, conocido en Occidente como MEK. En un principio, el MEK formó parte de la revolución ampliamente apoyada que condujo al derrocamiento del shah de Irán en 1979, y, paradójicamente, considerado una organización terrorista per el Departamento de Estado de los EE. UU. desde 1997, por su sangrienta guerra interna con los dirigentes religiosos de Irán. 

El artículo de Seymour Hersh destaca que, en el año 2002, el MEK ganó credibilidad internacional al revelar públicamente –y con exactitud– que Irán había empezado a enriquecer uranio en una ubicación secreta subterránea (información proporcionada por el Mossad, según El Baradei). 

La vinculación del MEK con los servicios de inteligencia de Occidente se estrechó después de la caída del régimen iraquí en el año 2003, y el JSOC empezó a operar en Irán, en un esfuerzo para confirmar los miedos de la Administración Bush de que Irán estaba construyendo una bomba en una o más ubicaciones secretas subterráneas.

Directa o indirectamente, el MEK terminó consiguiendo recursos como armamento o servicios secretos. Un oficial del MEK, antes de desertar en el año 1996, relató a la revista New Yorker que EE. UU. suministró herramientas a los operativos del MEK para interceptar llamadas telefónicas y mensajes de texto dentro de Irán –que los operativos del MEK traducían y compartían con los expertos en señales del servicio de inteligencia estadounidense. Hoy en día, todavía continúan en Irán algunas operaciones encubiertas que reciben el apoyo norteamericano.

Hersh observa que, a pesar de la creciente vinculación y de un esfuerzo de cabildeo más intenso organizado por sus defensores, el MEK se ha mantenido en la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado, lo que significa que era esencial mantener bajo confidencialidad el entrenamiento en Nevada (que empezó en 2005 y terminó poco antes de llegada de la Administración Obama). La sede de Nevada se estaba utilizando al mismo tiempo, dijo, para entrenamientos avanzados de unidades de combate de élite iraquíes.

Cinco científicos iranís han sido asesinados desde 2007. Los portavoces del MEK han denegado cualquier relación con los asesinatos, pero a principios del mes pasado, las noticias de la NBC citó a dos funcionarios de la Administración Obama que confirmaban que los ataques habían sido llevados a cabo por unidades del MEK financiadas y entrenadas por el Mossad, el servicio secreto israelí.

Para leer el artículo: http://www.newyorker.com/online/blogs/newsdesk/2012/04/mek.html

Related posts:

Política Internacional |