En contexto: Tres comentarios


El nuevo Pacto fiscal, recientemente aprobado, computa los objetivos de déficit en términos  estructurales, es decir, en función de la posición del país en el ciclo económico). No se nos está aplicando ahora.

España en 2012 acordó cumplir un déficit del 6% en 2011, del 4,4% en 2012 y del 3% en 2013. Ello basado en tasas de crecimiento en los años respectivos de 1,3%, 2,3% y 2,4%. Las tasas de crecimiento serán, más bien, 0,7%, -0,1% y -0,3%.

 

Es imposible cumplir los objetivos de déficit nominal establecidos en 2010 con tasas de crecimiento negativos (Guillermo de la Dehesa: El País, 20 de mayo).

Parece también evidente que las inversiones públicas, contrastadas por la Comisión Europea, no debieran contar como déficit. Existe acuerdo mayoritario -si se contrastan por la Comisión, insisto-. Ello ayudaría al crecimiento de hoy y de mañana.(Mario Monti: La Stampa, 7 de Mayo).

Habrá gestores externos que evaluen nuestros bancos, aunque debiéramos conocer, por medios propios, su estado de salud.

Parece que no es así, o al menos  que los inversores no se creen lo que les decimos. Los  gestores externos -aunque solo fuera por su propia reputación- tratarán de encontrar agujeros mayores de los que se sospechan. Sobre todo en un entorno de disminución de nuestro crecimiento. ¿Los encontrarán? Si es así, ¿qué haremos entonces? ¿Cómo tapamos los agujeros? Ejercicio arriesgado (Luis Garicano: El Pais, 20 de mayo).

Además, el periodo en el que estaremos sumidos en la incertidumbre sobre nuestra realidad financiera será largo. La evalucación externa necesitará un mes para una primera estimación y dos meses más para un análisis completo; se nos ha dicho. En definitiva: hasta septiembre. ¿Cómo salvar esta “trampa-tiempo”?

Después de las resoluciones del G-8 -llamada al crecimiento y al empleo- hay un Consejo Europeo informal y otro formal en este mes. Sin renunciar a la estabilidad fiscal, hay que ser consecuente con la variable crecimiento-empleo. Todos lo necesitamos.


Related posts:

Lecturas, Opinión, Política Internacional | ,